martes, 9 de octubre de 2012

Cómo cuidar y limpiar las puntas


Las puntas deben guardarse cuidadosamente cada vez que dejamos de usarlas o acabamos de hacer clase. Para ello es necesario plegar hacia adentro los talones, luego doblar los laterales hacia adentro y acto seguido enroscar las cintas a su alrededor. Cada zapatilla debe plegarse por separado y no deben introducirse jamás una dentro de la otra.

Una vez que hemos hecho el plegado, las guardaremos enfrentadas hacia adentro, cada talón tocando con la punta del otro par y las colocaremos en una bolsita especial para ellas. La bolsita podemos comprarla en un establecimiento de artículos para la danza o bien fabricarla nosotras mismas. Lo importante es que deben permanecer aisladas del resto de prendas y calzado de otro uso. Jamás debemos guardarlas con prisa colocándolas sueltas dentro de nuestro bolso. La bolsita debe ser de tela y apropiada para las zapatillas, y tener el ancho necesario para que se mantengan juntas y no se dispersen dentro del bolso de clase o del armario.

De vez en cuando aconsejo dejarlas en casa desplegadas en un lugar fresco y seco para orearlas durante unas horas, ya que guardarlas inmediatamente después de clase puede hacer que el color de las zapatillas se vea alterado por el sudor.

Jamás se debe lavar una zapatilla de punta con agua y jabón, ni con cualquier otro producto de limpieza, y menos aún echarlas a la lavadora. Cuando estén sucias debemos dejarlas así, y en caso de realizar una actuación podemos “maquillarlas” utilizando un fon de teint o base de maquillaje facial de un color similar al de la zapatilla para cubrir las posibles imperfecciones provocadas por el uso.

La compra de las puntas


La elección de las puntas es algo muy personal, de ningún modo puede ir otra persona que no seamos nosotras mismas a efectuar la compra y debemos hacerlo siempre en establecimientos especializados para bailarines. El criterio a seguir a la hora de la compra es que ambas zapatillas deben quedarnos completamente ajustadas a nuestros pies, pero sin que logren encoger los dedos; los dedos deben entrar perfectamente estirados, del mismo modo que tampoco debe sobrar espacio en los talones al ponernos de puntas.

En el mercado existen diversas marcas de fabricación y zapatillas de distintos países de origen, pero es necesario reiterar que la elección es personal y debemos llevar aquellas que mejor se adapten a nuestras necesidades. De este modo, aconsejo no ir con prisas a comprar las zapatillas y probarse todas aquellas que consideremos necesarias hasta que por fin nos hagamos con el par apropiado. No debemos avergonzarnos ni tener reparos ante el vendedor de la tienda por probar muchos pares hasta encontrar el nuestro, puesto que los trabajadores de este tipo de establecimientos conocen sobradamente las costumbres de los bailarines y del rigor que tenemos a la hora de adquirir nuestra herramienta de trabajo, con lo cual debemos tener serenidad y pensar muy bien la compra que vamos a efectuar, ya que una zapatilla usada no admite cambios ni devoluciones.

Asimismo, debemos tener en cuenta las características de las zapatillas a comprar, en la actualidad existen diversas variantes con el fin de que la zapatilla se ajuste con más precisión a la demanda del alumno y el bailarín.

Tips para mejorar la flexibilidad



-Paciencia: Elongar lleva tiempo y apurar las cosas nunca tiene un buen resultado, es muy probable que termine en lesiones.

-Escuchar nuestro cuerpo, para reconocer el límite. El docente puede exigir mucho en la clase, pero el alumno es el único que puede realmente saber hasta dónde puede ir su propio cuerpo.

-Elongar duele; la clase no es tan sufrida una vez que logremos asumir eso. Así es la vida… lo que nos duele elongando, es lo que no nos va a doler en otros momentos.

-Relajar: mientras más nos duele, más tensos nos ponemos y menos elongamos. Hay que aprender a relajar y pensar en otra cosa. Con el tiempo aprendemos a disfrutar de ese dolor.

-No rebotar: cuando rebotamos elongando, el músculo se contrae y distiende continuamente, lo cual muchas veces hace que el cuerpo no entienda completamente qué es lo que queremos hacer y por eso se lesiona.

-Constancia: hay que elongar seguido para notar una diferencia cualitativa.

-Aprovechar los días de humedad: son los mejores para elongar y en los cuales hay menores riesgos de lesiones.

Posiciones básicas del Ballet



Ballet, más que una danza


Decir que el Ballet es solo una danza, sería quedarse un poco corto de palabras. La danza clásica se podría decir que es sinónimo de...

Coordinación.
Ritmo.

Flexibilidad.

Fuerza.
Equilibrio.

Memoria.
Actitud escénica.
Perseverancia.



Y todas estas combinadas, son las que le agregan la tan aclamada dificultad con la que se relaciona siempre a dicha danza. La capacidad para ir siguiendo a tiempo la coreografía marcada por la música, requiere siempre tener una concentración constante, y por sobre todo, un buen oído. Tener la disponibilidad técnica necesaria para realizar los pasos que la danza ofrece, ya hace que la misma, no sea una danza para cualquiera, y es aquí donde quizá hay un gran "filtro" en el que quedan muchas y muchos bailarines.



De la paciencia, nace la perseverancia, y con ésta última, se marcan los objetivos de uno. Por eso la misma, es muy importante para la carrera del bailarín, ya que en todo momento va a haber metas por lograr.También hay que destacar, que ciertas veces el ballet requiere que sus bailarines hagan interpretaciones, lo cual esto implica saber actuar.